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Filosofía y Doctrina
Por:
Luis Enrique Subero
Segunda Luna
La Luna que hoy ilumina las
noches surgió del polo norte de
nuestro planeta producto de un
gran cataclismo jamás visto por
el hombre, diez millones de
siglos antes de nacer en su
corteza terrestre.
En esta etapa difícil que vive
nuestra humanidad, de la que
seremos posibles testigos cuando
vuele al espacio otro pedazo,
del polo sur al espacio sideral
y se convierta en un segundo
satélite que dará mayor luz al
planeta, y la luz es sinónimo
de progreso.
Lo sostenido puede parecerle
ficción, tómelo si así lo desea
o si sabe de las profecías,
quizás lo acepte o lo ponga en
duda, por una errada
interpretación de aquella que
dice: “Y caerá una estrella que
arrastrará las dos terceras
partes de la humanidad y una
tercera parte de la Tierra y la
faz de la Tierra será renovada,
habrá nuevos cielos y nuevo
sol.” Esa tercera parte, será la
segunda luna.
Quisiéramos no hablar de estas
cosas, pero responden a una
realidad que se percibe como lo
ocurrido recién en Haití y
Chile, que en este último se
dice que el eje magnético de la
tierra se desvió unos
centímetros, lo que influyo en
la duración del día y la noche
según la prensa. Imaginemos lo
que sería una explosión para
volar de su seno un pedazo de
tierra como una segunda luna. La
Tierra quedará un poco más
pequeña y ascenderá a otros
espacios de su nueva órbita
planetaria.
Veamos lo que nos dice el
filósofo Joaquín Trincado, único
pensador a quien le hemos visto
sostener esa tesis, como hombre
igual a los demás, mas como
espíritu se le reconoce su
majestad y sabiduría. (...) “La
ciencia podrá precisar el
tambaleo beodito que ha de
ocasionar ese esfuerzo. En vano
será elegir este o aquel grado,
esta o aquella región, lo
prudente es acatar y entrar en
la ley, antes de aquel instante,
que nadie precisará...” “¿En qué
forma quedará el planeta Tierra?
¿A qué elevación del éter habrá
ascendido? ¿Cuáles y cuántas
serán las tierras que se
descubrirán? ¿Qué área y de qué
parte de la Tierra que hoy
tenemos será envuelta por las
aguas desalojadas por las
tierras que ascienden? No hay
misterios. Pero la Justicia lo
calla y solo dice: “Estad
preparados como si ahora mismo
habrías de ser juzgado por la
ley de Libertad.”
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